Optimización de la calidad de harinas con soluciones enzimáticas
Por Oscar E. Ansala,
Asesor Técnico Comercial Grupo Saporiti
La calidad de las harinas es un factor determinante para el éxito de la producción de diversos productos de panadería y pastelería. Sin embargo, con las múltiples especificaciones que los productos requieren y los cambios en la calidad de los trigos que se cosechan cada temporada, garantizar una calidad constante se vuelve cada vez más desafiante. Este es un reto particularmente relevante en un mercado que exige una calidad impecable tanto desde el punto de vista visual como funcional.

Las harinas, por ejemplo, pueden necesitar características específicas como un color particular o mejoras reológicas, dependiendo del tipo de producto final que se desee obtener. Las harinas utilizadas para tapas de empanadas y pastas requieren, por ejemplo, una mejor extensibilidad, mientras que las harinas para la elaboración de galletitas crackers deben tener un equilibrio en la extensibilidad que permita generar la textura deseada, mientras mantiene la firmeza necesaria para evitar que el producto se quiebre con facilidad.
Además de las propiedades sensoriales y estructurales, la estabilidad fermentativa y la capacidad de los productos para desarrollarse correctamente durante la cocción también están profundamente influenciadas por la calidad de la harina utilizada. Esto lleva a la necesidad de mejorar la cohesión del gluten, un elemento crucial para mejorar el volumen de las piezas horneadas y la estabilidad durante los procesos de fermentación.
Para enfrentar estos desafíos, los molinos harineros recurren a una variedad de estrategias. Estas incluyen la selección cuidadosa de los trigos en función de la calidad de la cosecha, las modificaciones en los diagramas de molienda, la mezcla de distintas calidades de harinas obtenidas, y el uso de coadyuvantes enzimáticos que facilitan el manejo de las variabilidades en la calidad de la materia prima.
En este contexto, las soluciones enzimáticas han ganado un protagonismo significativo. Grupo Saporiti ofrece opciones que permiten modificar y estandarizar las propiedades de las harinas, ajustándolas a las demandas del mercado y mejorando la calidad de los productos finales sin recurrir a agentes químicos. Entre las principales soluciones que ofrecemos se encuentran:
Enzigrex MP
Este coadyuvante enzimático se destaca por su capacidad para modificar y estandarizar las propiedades reológicas de las harinas, como la extensibilidad y plasticidad. En productos como galletitas crackers, ayuda a reducir el fenómeno conocido como «checking» (agrietamiento en la superficie) y contracción, permitiendo una mejor estructura en el producto final. Además, mejora significativamente el volumen y la estructura de la miga, favoreciendo una textura más esponjosa y uniforme.
Enzigrex BR
Este producto se especializa en aumentar la estabilidad de las masas durante la fermentación, lo cual es fundamental para garantizar la uniformidad en la calidad del pan o las galletas. Ayuda a mejorar la cohesión del gluten, lo que favorece el desarrollo del volumen y la greña del producto. Además, ofrece una excelente alternativa para sustituir o reducir el agregado de gluten vital, lo que puede ser particularmente útil para adaptarse a las tendencias actuales de reducción de aditivos y mejorar la transparencia de las etiquetas de los productos.
La combinación de enzimas, como las que ofrece Grupo Saporiti, permite generar formulaciones altamente adaptadas a las necesidades del mercado, sin recurrir a productos químicos ni aditivos artificiales. Esto no solo ayuda a mejorar la calidad y funcionalidad de las harinas, sino que también responde a las demandas de los consumidores por productos más naturales y con una etiqueta limpia.
Recomendaciones y tendencias
A medida que el mercado sigue evolucionando, es importante que los productores se mantengan atentos a las nuevas tendencias y tecnologías que puedan optimizar sus procesos. La industria de la panificación está adoptando cada vez más la búsqueda de soluciones que no solo mejoren la calidad, sino que también sean más sostenibles. Las soluciones enzimáticas representan una de las mejores alternativas para este fin, ya que no solo optimizan la calidad de las harinas y los productos, sino que también se alinean con la creciente demanda de alimentos más naturales y responsables desde el punto de vista ambiental.
Además, la personalización en la formulación de harinas a medida para clientes específicos es otra tendencia que está marcando el camino. Los avances en la tecnología de enzimas permiten ajustar las características de las harinas de manera precisa, lo que ofrece una ventaja competitiva significativa para los molinos harineros que buscan destacarse en un mercado cada vez más exigente.
Finalmente, la optimización continua de los procesos productivos, combinada con el uso de soluciones innovadoras como los coadyuvantes enzimáticos, permitirá a los molinos no sólo mantener la calidad de sus productos, sino también mejorar la eficiencia en su producción y ofrecer productos que realmente satisfagan las expectativas del consumidor moderno.
En Paraguay, a partir de las características observadas en la nueva cosecha, se vuelve necesario trabajar en la mejora de la extensibilidad de las harinas, con el objetivo de lograr una miga más sedosa y uniforme. Asimismo, se plantea el desafío de avanzar en el reemplazo del ADA como agente oxidante, en línea con nuevas exigencias de calidad y tendencias del sector.