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18 de julio INDUSTRIAS

Magdalenas con sello nacional: Alimentos del Este y el sabor del esfuerzo paraguayo

Comprometida con el desarrollo de la industria alimentaria y la generación de empleo, Alimentos del Este se consolida como referente en la elaboración de magdalenas en Paraguay. Luis Ramírez Báez, directivo de la firma, revela cómo esta empresa familiar ha crecido con visión emprendedora y grandes ambiciones para el mercado nacional e internacional.

En el competitivo mundo de la industria alimentaria, pocas marcas logran destacarse combinando tradición, innovación y un fuerte compromiso con el país. Alimentos del Este E.A.S. es una de ellas. Desde su planta en Minga Guazú, esta empresa paraguaya especializada en la producción de magdalenas ha conquistado el paladar de miles de consumidores, apostando siempre a la calidad, al trabajo local y a la mejora continua. Conversamos con Luis Ramírez Báez, socio directivo de la firma, sobre el presente y futuro de la empresa, los desafíos del sector y las oportunidades que Paraguay ofrece como tierra fértil para crecer.

1. Luis, ¿qué motivó la creación de Alimentos del Este y cuál fue el principal desafío al instalar la planta en Minga Guazú?

La idea nació hace tres años, junto a mi socio Marcos, propietario de Alimentos Mimi. Ambos compartíamos el sueño de producir magdalenas, un producto muy consumido por niños y familias paraguayas, pero que hasta entonces no se fabricaba a nivel local. Ver a los padres comprando magdalenas importadas para las meriendas escolares, incluso para mi propio hijo, nos llevó a tomar la decisión de crear una línea nacional.

El mayor desafío fue montar una línea de producción automatizada y escalable que nos permita responder con eficiencia tanto al mercado local como a futuros mercados internacionales. Elegimos Minga Guazú por razones logísticas y afectivas: aquí vivimos y además estamos cerca de nuestros principales proveedores de harina (Sol Blanca y Molipar de Campo 9). Hoy, tras siete meses de operación, nuestras magdalenas ya están en las góndolas de todo el país y forman parte de la merienda diaria del programa estatal Hambre Cero.

2. La fábrica está produciendo 12.000 magdalenas por hora. ¿Cómo lograron escalar tan rápidamente en tan poco tiempo?

Actualmente producimos entre 100.000 y 105.000 magdalenas por día, lo que equivale a unas 12.000 unidades por hora. Y lo más destacable es que apenas estamos utilizando un 40% de nuestra capacidad instalada. Esta eficiencia responde a una planificación cuidadosa de la inversión en tecnología, a una logística de abastecimiento efectiva y a un equipo humano comprometido.

3. Ustedes utilizan harina, azúcar, aceite y huevos 100% nacionales. ¿Cómo fue formar esa red local de suministros y qué impacto económico genera en Alto Paraná?

Desde el inicio decidimos trabajar exclusivamente con insumos nacionales. Nuestra receta contiene principalmente harina, huevos, azúcar y aceite de girasol. Aproximadamente el 80% de la formulación está compuesta por estos ingredientes, y seleccionamos proveedores locales que nos garantizan calidad constante. Esto no solo fortalece la economía regional, sino que también nos permite mantener el producto más natural y saludable posible. Limitamos el uso de aditivos al mínimo necesario para extender su vida útil sin perder sus cualidades nutricionales.

4. ¿Qué procesos implementaron para asegurar estándares de calidad e inocuidad, especialmente pensando en una futura exportación?

Contamos con una profesional especializada en control de calidad que supervisa diariamente todo el proceso de producción. Además, hemos realizado una inversión significativa en infraestructura y estamos a punto de inaugurar un laboratorio interno, equipado con tecnología e insumos certificados. Este espacio será clave para garantizar que nuestros productos cumplan con los requisitos de inocuidad y calidad que exige el mercado internacional.

5. Mencionaron planes de expansión internacional. ¿Cuáles son los mercados que tienen en la mira y cómo planean acceder a ellos?

Nuestro objetivo para 2026 es producir también marcas blancas, tanto para el mercado nacional como para exportar a Argentina y Brasil. Pero en este 2025 nuestro foco está en consolidarnos en Paraguay. Vamos a cerrar el año con 12 productos en total: además de las magdalenas tradicionales, lanzaremos versiones rellenas en tres sabores, mini budines (tradicionales y con chips de chocolate) y mini panetones con frutas.

Nuestra estrategia de marca se expande también al packaging: lanzaremos la línea "Mimi totalmente infantil" y "Mimi Mi Abuela", pensadas para distintos perfiles de consumidores. Además, nuestras magdalenas vienen en envases individuales, lo que las hace fáciles de transportar, más seguras desde el punto de vista sanitario y accesible para el consumidor que desea comprar por unidad.

6. Paraguay enfrenta desafíos como el acceso limitado a mano de obra calificada y problemas de infraestructura. ¿Cómo afecta eso a su operación?

Uno de los principales problemas que enfrentamos es la inestabilidad del suministro eléctrico. En Minga Guazú, sufrimos entre dos y tres cortes de energía por semana, lo que representa una pérdida directa de producción. Por ejemplo, un corte en un día de operación normal puede significar perder hasta 20.000 unidades de magdalenas. Estamos gestionando soluciones a través de la Unión Industrial Paraguaya (UIP) para encontrar una respuesta institucional.

En cuanto a mano de obra, creemos que Paraguay cuenta con talento muy bien preparado en el rubro alimentario, aunque el acceso es limitado. Por eso, en Alimentos del Este invertimos continuamente en la capacitación de nuestros colaboradores: desde procesos productivos y automatización hasta ventas, marketing y recursos humanos.

7. ¿Cómo evalúan el clima actual de inversión en el sector alimentario paraguayo?

El sector alimentario está en plena evolución. Paraguay está dejando de ser solo un exportador de materias primas para convertirse en un generador de productos industrializados. Nuestra harina de trigo, aceites vegetales y otros bienes ya forman parte de una oferta exportadora más sofisticada. Además, el consumo interno también se está diversificando, lo que abre nuevas oportunidades para las industrias nacionales.

8. ¿Qué mensaje enviarían a los inversores que están considerando instalarse en Paraguay?

Paraguay es un país con una economía estable, joven y con gran potencial logístico. Desde el centro de Sudamérica, tenemos la posibilidad de alimentar a toda la región. Además, el marco impositivo es atractivo y competitivo. Invitamos a los inversores a conocer Paraguay desde adentro: descubrirán una nación cálida, con condiciones favorables y grandes oportunidades en el sector alimentario.

9. ¿Cuáles son las principales oportunidades que identifican en el segmento de panificados y snacks en la región?

Observamos un crecimiento sostenido en la demanda de productos saludables y prácticos. La población joven de Paraguay y de la región busca alternativas equilibradas: snacks con ingredientes integrales, reducidos en azúcares y grasas, enriquecidos con nutrientes. Las magdalenas, por ejemplo, ya no son solo una merienda escolar. Se consumen en el trabajo, en casa, en reuniones sociales, incluso en cumpleaños con decoraciones personalizadas.

10. Finalmente, ¿qué rol cree que debe jugar el Estado junto con el sector privado para impulsar industrias como Alimentos del Este?

Creemos que el Estado debe asegurar un marco jurídico estable, con reglas claras que protejan al productor nacional. Paraguay es muy competitivo a nivel impositivo, lo cual es una gran ventaja. Pero necesitamos garantías en infraestructura básica como energía eléctrica para que la producción no se vea interrumpida. Con ese apoyo, el sector privado puede generar empleo, valor agregado y exportaciones sostenidas.

 

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